Opinión

Literatura erótica, viaje al éxtasis

Santo Domingo, RD.

Kendra Reyes

“Al mismo tiempo la otra mano separó suavemente sus piernas y comenzó a subir el viejo camino que tantas veces había recorrido en la oscuridad”, “Moviéndose con una gracia infinita, tiró de mí hasta que estuve a su lado”, “La abrazó con fuerza para que sintiera como lo excitaba”. Con frases como estás docenas de libros y novelas eróticas han conquistado la atención de lectores, especialmente lectoras, que se han dejado seducir por una literatura que más que pasamientos, incita al deseo.

En la actualidad la narrativa erótica está viviendo un apogeo antes desconocido, llegando incluso a copar las listas de los libros más vendidos. Muchas escritoras de literatura erótica han saltado a la fama durante este siglo, a menudo con ficciones de estilo autobiográfico. Es el caso de Melissa Paranello (Los cien golpes) y Valérie Tasso (Diario de una ninfómana). Mención aparte merece la trilogía (Cincuenta sombras), de E. L. James, que cosechó a partir de 2011 un éxito sin precedentes para el género.

El auge de estas obras, algunas escritas en el siglo pasado pero con despliegue en este, ha provocado un “destape” de lo que antes no tenía mucha visibilidad para los amantes de la lectura, debido a los prejuicios sociales que han enmarcado estos escritos como inapropiados para el consumo literario.

Según la escritora y poeta, Graciela Licciardi, “el erotismo, es la vida de nuestro cuerpo, en lo inherente a la sexualidad, como también de nuestro pensamiento y todo lo que es espiritual, es dejarse fluir, comunicarse, hablar, asumiendo la responsabilidad y el placer de ser.  Las mujeres que escribimos textos eróticos nos sentimos, en cierta forma, revolucionarias ya que lo que yace en el fondo de toda gran literatura de este género, es una enorme carga de malicia, dotada de una alegoría y metáfora del placer. Y, en esa revolución, poseemos algo de extraño y embriagador del orden de lo prohibido que nos seduce”.

Postura psicológica

Para el especialista Gilberto de Jesús, psicólogo clínico en el Hospital Ramón de Lara, el fenómeno de la literatura erótica ha dejado la puerta abierta para hablar de sexo sin “tapujos”, a pesar de que muchos dominicanos continúan considerando estos temas como tabúes.

El experto explica que los escritos eróticos nutren las fantasías, el deseo y la estimulación; juega con las sensaciones de la persona que las lee por lo que provoca fascinación.

“Esta literatura le da rienda suelta al erotismo sin sentir culpas, resalta como positivo que se muestren distintas prácticas sexuales en las que el lector usa su imaginación porque le resultan llamativas”, afirma Jesús.

 Despierta el lado íntimo

La literatura con carga erótica tiene el poder de producir sentimientos únicos y excitación reprimida, con el solo hecho de leer frases cargadas de placer, descripciones de las relaciones, posiciones y metáforas que hacen del sexo el motor del libro.

Este tipo de obras pueden tener descripciones largas y detalladas del sexo, de los cuerpos y de la penetración, pero eso no es lo único que ofrece la literatura erótica, porque a través de sus textos podemos encontrar poesía en el erotismo.

Qué dicen las lectoras

“Nunca me interesé en los juegos eróticos, hasta que mi novio y yo empezamos a leer “50 sombras de Grey”, desde ese momento me enganche, luego con “Pídeme lo que quieras” de Megan Maxwell, su forma desinhibida de narrar me provocó experimentar en el dormitorio de una forma que jamás lo hubiese imaginado”, confiesa Yudith García, amante de la lectura.

También, la Licenciada en Derecho Tulissa Guzmán, expresa que la literatura erótica le atrae por las diferencias que tiene con la realidad. ”Esas  historias nos entregan el romance, la sensualidad que todos en algún momento de la vida deseamos, además el morbo y la descripción de escenas que provocan quedarse pegado a la pantalla del celular o en mi caso salir corriendo a la librería a comprar el siguiente libro”.

Los hombres cuentan

No es ningún secreto que las novelas eróticas han sido un foco de atención para las mujeres durante décadas. Según una investigación realizada por el Romance Writers of America, el 91% de los lectores del género son mujeres.

Sin embargo, algunos hombres disfrutan leer un buen libro que transporte sus sentidos a otras dimensiones, como es el caso del Maestro José Manuel Tavera dice, que  la literatura erótica te abre un mundo a la imaginación debido a lo que tu lees lo puedes expresar en tu imaginación conforme a tus fantasías.

‘’Los libros, manuales y artículos, brindan una guía imaginaria entre la ficción, el deseo y vivencia del autor y el lector. Se convierte en un marco referencial donde tu imaginación podría conectar con el deseo carnal que mantiene viva toda la relación y que va de la mano con la apertura mental que tenga la pareja en el ejercicio del coqueteo que conlleva la lujuria y pasión carnal en cualquier escenario ‘’, expresó Eddy Matos, Master en Comunicacion.

Recomendaciones

El psicólogo aconseja que leer libros con mensajes eróticos puede cambiar el escenario sexual y salvar una relación de la monotonía.

“Los buenos escritos se disfrutan pero nunca se toman como guía de instrucciones para seguir al pie de la letra, ya que desconocer la barrera entre la ficción y realidad puede inducir un efecto nocivo para una pareja o persona”, advierte el especialista.

 De ahí parte su éxito entre las féminas y puede ser nocivo.

Además de que estos libros no deben utilizarse como manual de instrucciones para seguir al pie de la letra lo dictado, ya que son novelas que se alejan mucho de la realidad y podría generar muchos problemas entre las parejas y las Relaciones Humanas.

 

 

 

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