Cultura

Okuda comienza su polémico proyecto de colorear el Faro de Ajo en Cantabria

Ecologistas e Izquierda Unida querían pararlo porque consideran que es «un atentado patrimonial y una barbaridad cultural»

«Con mucha ilusión y agradecimiento por tener la oportunidad de trasladar mi arte a un lugar tan simbólico e importante en mi tierra como es el Faro de Ajo». Con estas palabras el artista Okuda San Miguel ha comenzado hoy la intervención artística que le encargó la Autoridad Portuaria de Santander y el Ayuntamiento de Bareyo hace unos meses y que ya es una realidad.

El artista cántabro y su equipo estarán trabajando durante esta semana en una obra mural adaptada a las necesidades del faro. El resultado será una composición artística que pone en valor la imagen del faro respetando su función de ayuda a la navegación como señal marítima. La temática elegida por el artista para esta localización en un entorno tan especial hace alusión a la riqueza natural de la región a través de la representación de la fauna local y, con sus texturas, a la diversidad cultural de una Cantabria moderna, abierta y conectada con el mundo.

El compromiso del artista cántabro con su tierra ha sido constante desde el inicio de su carrera. Desde las esculturas que se pueden admirar en Cuchía o en Reinosa a la colaboración con la UIMP en el verano de 2019, pasando por la campaña de crowdfunding para transformar el colegio Vital Alsar a petición de sus alumnos o los murales que podemos encontrar en Santander son ejemplos de ello. Para Okuda, este nuevo proyecto significa poder seguir reforzando su vinculación y cercanía con Cantabria.

Sin embargo, este proyecto no ha sido ajeno a la polémica desde que el pasado mes de mayo se presentó públicamente. «Soy consciente de que mi arte no tiene por qué gustar a todo el mundo y en ningún momento mi intención ha sido molestar a nadie, pero si lo he hecho quiero disculparme por ello. Acepté este proyecto porque además de ser muy singular me hace especial ilusión por llevarse a cabo y aportar a mi tierra».

Ecologistas e Izquierda Unida querían parar el proyecto. Lo tachan de «atentado patrimonial, barbaridad cultural»… Por otro lado, el Gobierno de Cantabria y muchos vecinos del municipio de Bareyo lo apoyan. Creen que es un buen reclamo turístico. Su presupuesto: 75.000 euros. En una entrevista con ABC, Okuda se defendía: «Es una cuestión política, y yo no soy político. La palabra patrimonio en España es un poco… Si no se hacen cosas en Madrid y en Barcelona es por esta palabra. Ha habido proyectos firmados, con los permisos concedidos, que no se han llegado a hacer porque las normas y las estructuras del patrimonio son iguales desde hace muchísimos años, no se han modernizado. ¿Qué problema hay por pintar una pared blanca? En este caso, es un faro, un cilindro blanco, que se puede volver a pintar de blanco. No estamos tapando la catedral de Salamanca… Es un grano de arena del que se ha hecho una montaña. Pero estoy contento con que tres instituciones (la Autoridad Portuaria de Santander, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Bareyo) se hayan puesto de acuerdo. Es muy fuerte que se recojan firmas para que no se cubra de color algo blanco».

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