Monzones dejan 23 muertos y decenas de heridos en Pakistán
Las intensas lluvias agravan la emergencia y elevan el riesgo de inundaciones y deslizamientos

ISLAMABAD.— Al menos 23 personas murieron y otras 55 resultaron heridas en las últimas horas por incidentes relacionados con las lluvias monzónicas que afectan a las provincias de Punyab, Khyber Pakhtunkhwa (KP) y Cachemira, informó la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA).
En la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, diez personas fallecieron y ocho resultaron heridas durante las últimas 24 horas. Entre las víctimas mortales figuran cinco hombres, dos niños y tres mujeres, de acuerdo con el organismo de emergencias.
En Punyab, la provincia más poblada del país, nueve personas perdieron la vida y otras 45 sufrieron lesiones, principalmente por el derrumbe de techos. En la región de Cachemira administrada por Pakistán se reportaron cuatro fallecidos y dos heridos.
Balance en aumento
El Departamento Meteorológico de Pakistán había advertido la semana pasada sobre lluvias generalizadas entre el 19 y el 25 de julio, con precipitaciones de intensidad variable en amplias zonas del país.
Desde el inicio de la temporada del monzón, el pasado 26 de junio, la NDMA contabiliza 72 fallecidos y 187 heridos en todo el territorio.
Khyber Pakhtunkhwa es la provincia más golpeada por el temporal, con 41 muertos, seguida de Punyab, con 19; Cachemira, con siete; y Baluchistán, con cinco víctimas mortales.
Daños y riesgo climático
Las lluvias también han provocado graves daños materiales. Un total de 301 viviendas quedaron completamente destruidas y otras 210 sufrieron daños parciales, mientras que 198 cabezas de ganado murieron por el impacto del temporal.
Las autoridades recuerdan que Pakistán enfrenta lluvias monzónicas cada año entre junio y septiembre. Sin embargo, advierten que el cambio climático ha intensificado la frecuencia y severidad de estos fenómenos, aumentando el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
Las regiones montañosas del norte y noroeste continúan siendo las más vulnerables, debido a la fragilidad de sus carreteras, viviendas e infraestructuras frente a las fuertes precipitaciones.
Fuente: El nuevo Diario.
Comentarios para este artículo