Conmemoran el 40 aniversario del Círculo de Estudios Literarios Azuano
Los integrantes del colectivo se reunieron por una plataforma virtual

Al cumplirse el 40 aniversario de la fundación del Círculo de Estudios Literarios Azuano (Ciela), sus creadores e integrantes realizaron un encuentro virtual para rememorar la historia del colectivo y de la literatura azuana.
En el emotivo encuentro, convocado por el escritor Virgilio López Azuán, también participaron Otto Oscar Milanesse, Emilia Pereyra, Rannel Báez, José Agustín Soto, Fabiola Céspedes, Manuel Antonio Santana, Erick Alcántara, Bernardo Silfa Bor, Juan Pablo Pérez, Arístides Payano, Ángel Mañón y Apolinar de León Medrano.
López Azuán hizo la apertura y la conducción del encuentro y recordó la importancia que ha tenido el Ciela en la generación de escritores que empezó a dar sus primeros pasos en ese colectivo.
El escritor e historiador Apolinar de León Medrano aportó la lectura de unas notas sobre el surgimiento y trayectoria del grupo y relató que el 28 de septiembre de 1980, hace 40 años, varios jóvenes inquietos de Azua fundaron el Ciela.
“En las décadas de los años 50, 60 y 70 la producción literaria había mermado en Azua, por diversas razones: la dictadura, las emigraciones, las condiciones económicas de la población, la guerra de abril y los cuestionados gobiernos de Balaguer. Se necesitaba en Azua una forma social de expresión. Para entonces estaban de moda los clubes, encabezados por una organización llamada Asocaca, que era de carácter cultural, no literario. También, ya poco antes se había fundado el grupo de pintura y escultura Abelardo Rodríguez Urdaneta, encabezado por Pedro Méndez, José Matos, Roosevelt Méndez y los hermanos Melo (hijos del teacher Ramoncito Melo)”, también escribió una vez concluyó el encuentro.

“En las décadas de los años 50, 60 y 70 la producción literaria había mermado en Azua, por diversas razones: la dictadura, las emigraciones, las condiciones económicas de la población, la guerra de abril y los cuestionados gobiernos de Balaguer. Se necesitaba en Azua una forma social de expresión. Para entonces estaban de moda los clubes, encabezados por una organización llamada Asocaca, que era de carácter cultural, no literario. También, ya poco antes se había fundado el grupo de pintura y escultura Abelardo Rodríguez Urdaneta, encabezado por Pedro Méndez, José Matos, Roosevelt Méndez y los hermanos Melo (hijos del teacher Ramoncito Melo)”, expresó.
Se recordó que la primera reunión del Ciela se realizó en el local de Radio Azua y asistieron Virgilio López, Víctor Manuel Mejía ( fallecido) y Otto Oscar Milanesse.
“Fue una reunión informal donde nos propusimos buscar personas que les gustara la poesía. Ya en la segunda reunión se incorporó Apolinar de León Medrano, luego la profesora Ninfa Estrada, Emilia Pereyra, Fabiola Céspedes, Juan Pablo Pérez, Alfredo Navarro Campos, Guaricelis Ramírez, Ángel Mañón, José Soto, Rannel Báez, Bernardo Silfa Gomera, entre otros, muchos de los cuales son considerados como fundadores”, dijo el investigador.
Miembros del Ciela han aportado a la bibliografía decenas de libros. También han obtenido numerosos premios literarios nacionales e internacionales y sus autores son considerados como “escritores del resurgimiento literario azuano”.

En el animado encuentro, López Azuán cedió la palabra a cada uno de los participantes, quienes fueron dando valiosos testimonios de su participación en el Ciela y resaltaron la importancia que ha tenido la agrupación en su desarrollo intelectual y profesional.
Los participantes acordaron reunirse por la vía virtual una vez al mes y programar actividades que beneficien a la sociedad en general.
Desde sus inicios, el Círculo de Estudios Literarios Azuano (Ciela) mostró clara connotación de que no había nacido diferente a como nacen los círculos literarios, “con el objetivo de fomentar la reflexión y el amor por la lectura”.
El Ciela además, nació aferrado al amor intrínseco por la poesía, influenciados tal vez de que los azuanos de esa y otras generaciones crecimos escuchando en todos los espacios, nuestras casas, la escuela, y otros, que Azua es un pueblo de poetas. Que debajo de cada piedra hay un poeta. Que la poesía es piedra congelada. Crecimos en una época en que todos soñábamos en ser poeta.
Crecimos escuchando los versos de nuestro bardo por excelencia, Héctor José del Reglas Díaz, los versos del doctor Carlos Sención, las poesías cargadas de azuanía del locutor y poeta Don Julián Arístides Feliz Agramonte. Crecimos abrazados por el fuego literario de la Sociedad Cultural Athene, y su Biblioteca, Miguel Ángel Garrido, que honra la memoria histórica del insigne poeta y periodista azuano. Athene, siempre ha sido sinónimo de Héctor Viriato Noboa, su fundador y primer Presidente; de su libro Crisálida Poética, que siempre fue la carta de presentación de Athene a todos sus visitantes. Athene que en este año arribó a sus 95o aniversarios y no apagamos las velitas de su celebración.
Crecimos embriagados de la cortesía del atento y servicial bibliotecario don Francisco Escanio, quien siempre nos ofrecía un sorbo de crisálida poética, en lugar de un sorbo de agua o refresco, les juro que ese sorbo de las poesías de Héctor Viriato Noboa, lo disfrutábamos con deleite cultural.
En el año 1979, con 19 años de edad, me convertí en presidente de la Sociedad Literaria Cultural Athene, cuando operaba en un estrecho cuartucho de nuestro ayuntamiento municipal, allí, junto a otros directivos y miembros de la institución, nos surgió la idea de aprovechar el hecho de que el honorable Presidente Constitucional de la República, el fenecido don Antonio de Guzmán Fernández, era hijo de una dama azuana maestra y poeta, doña Jimena Fernández viuda Guzmán, y solicitamos al primer mandatario de la nación la construcción de un moderno local para Athene, nuestras inquietudes dieron resultados y se construyó el edificio que hoy aloja al Centro Cultural Héctor J. Díaz.
Podría extender estos trozos de recuerdos, para la historia del Ciela, pero comparto con ustedes, que en el mes de mayo del año 1980, en una tibia mañana junto a los poetas Otto Oscar Milaneses y Víctor Mejía (fallecido), nos reunimos en la finca propiedad de mis tíos, Mauricio y Fabio Castro Vargas, con el objetivo de conformar un grupo de jóvenes que nos dedicáramos a la lectura, escribir y leer versos, ese es el germen del Ciela. Que este 28 de septiembre arriba a sus primeros 40 años. Y que celebraremos con un encuentro virtual donde participaremos miembros de la misma.
Texto de Apolinar de León Medrano, miembro fundador.
Fuente: DL
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