Opinión

Juan Luis Guerra nos invita a evocar el pasado

El popular cantautor quisqueyano ha declarado en varias ocasiones que no podría decir cuál fue su primera canción, pero que su primer merengue fue “Si tú te vas”, de su álbum Mudanza y acarreo que grabó en 1985.

A finales de 2020 presentó el álbum Privé que incluye dos temas inéditos y nuevas versiones de sus éxitos “Ojalá que llueva café”, “Pedir su mano” y “Las avispas”.

El 28 de mayo, lanzó una versión en vivo del merengue “Rosalía”, uno de los éxitos del disco de estudio Bachata Rosa que grabó en 1990 y que lo catapultó a la fama.

Traigo a colación esos datos, ya que las nuevas versiones musicales me hicieron evocar grandes recuerdos, como seguramente les ha pasado a sus miles de seguidores.

En los últimos meses, las nuevas versiones de Juan Luis Guerra me han acompañado. Me han traído alegría durante estos tiempos difíciles.

También me trajeron el recuerdo de experiencias vividas acompañadas por sus canciones. Aquí algunas de ellas

En México, la primera canción que escuchamos de Juan Luis Guerra los amantes de los ritmos afrocaribeños fue “Si tú te vas”.

Justo a la espalda de la Catedral Metropolitana se ubicó el Bar León, que fue referencia de la vida nocturna de la Ciudad de México durante más de 50 años, ya que fue uno de los primeros bares que apoyó la música en directo.

Cerró sus puertas como local en el 2003, pero sigue siendo uno de los edificios emblemáticos de la capital mexicana.

En el Bar León, que en la década de los 70 fue sede del movimiento La Rumba es Cultura, se presentaban grupos como la Orquesta de Pepe Arévalo y Grupo Caliente, entre otros.

El Grupo Caliente se caracterizó desde sus inicios por realizar una fusión con elementos de géneros tan disímbolos como el rap, el merengue, el ska, el son, el reggae y la guaracha.

Su director Miguel González Hernández incorporó a su repertorio “Si tú te vas”, gracias a que, según acostumbraba a declarar, un amigo dominicano se la grabó en casete.  Fue así que muchos asiduos al Bar León conocimos el primer merengue del dominicano, pero en versión mexicana.

Era cuando la música de Juan Luis Guerra comenzaba a escucharse más allá de las fronteras de la República Dominicana, gracias a lo cual es el artífice de la internacionalización del merengue y la bachata.

En 1990, lanzó el álbum Bachata Rosa cuya canción principal lleva el mismo nombre y que incluye “La bilirrubina”. Con esa propuesta, Guerra logró vender alrededor de nueve millones de discos, lo cual le permitió realizar presentaciones en algunos países de América Latina y Europa.

Fue así que llegó a México para realizar una presentación para Televisa. Juan Luis Guerra entró con el pie derecho al poner a  bailar al mundo del espectáculo mexicano.

En un video de la presentación se observa a los reconocidos cantantes mexicanos Mijares, Emanuel y Marco Antonio Muñiz, entre otros, bailar al ritmo de “La Bilirrubina” (https://www.youtube.com/watch?v=8bhViC8TIf0).

Desde esa fecha, México disfruta de sus presentaciones en vivo y recientemente gracias a las redes sociales y plataformas digitales.

Estuve presente en la actuación de Juan Luis Guerra en la clausura de los XIV Juegos Panamericanos 2003. Él tenía cuatro años de no realizar presentaciones en República Dominicana, por lo que el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte se convirtió en una gran pista de baile.

En el área de prensa, tanto los periodistas dominicanos como los extranjeros  olvidamos el cansancio acumulado por las largas jornadas de trabajo y bailamos al ritmo de “La bilirrubina”, “Visa para un sueño”, “Vale la pena”, “Bachata rosa”, “Estrellitas y duendes”, “Como abeja al panal” y “Burbujas de amor”.

Durante el pasado mes de abril, el número de streams del cantante mexicano Luis Miguel -en México se estrenó la segunda temporada de Luis Miguel: La Serie– en la plataforma Spotify aumentó con “Hasta que me olvides” debido a que en el segundo episodio de la serie se explicó el origen de la icónica canción escrita por Juan Luis Guerra, y por qué pudo traer un poco de confort al cantante tras la desaparición de su madre.

“La música es un arte para alegrar los corazones, para transmitir mensajes”, dijo Guerra en una entrevista a la agencia EFE en enero pasado.

Le agrego a su declaración que “sus canciones perduran con el tiempo y hacen evocar experiencias vividas”.

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