El tema de los miembros de la Junta Central Electoral (JCE) vuelve a entretener el morbo nacional, no crea usted que es algo diferente a años pasados, al contrario, es teoría argumentativa, que cansa y aburre.
Intentar encontrar un apolítico en este país, es como buscar un cristiano en el estado Islámico, pero insisten en entretenernos con ese cuento de caminante, y toca hacer como que uno se lo cree.
Hablemos claro, cada partido quiere uno, digo hasta dos de sus miembros ocupando un asiento en la Junta, el PLD no se perdía con eso, y sino era miembro de su Comité Central, pues ni lo quería cerca de por ahí.
Abinader, se ve un poco mas reservado al respecto, pero a Hipólito, se le están viendo las intenciones con su lazador estrella Olivares, ese caballero luego de ser vocero del señor Mejía por
años, ahora se auto proclama apolítico, pero que guapo ese muchacho.
Con Roberto Rosario, tuvimos dolores de cabeza, que aún nos tiene bebiendo calmantes, con Julio Cesar Castaños, tuvimos más elecciones anuladas, que, ejecutadas, ambos en su momento dijeron ser apolíticos, pero ya sabemos en que terminó ese cuento.
Lograr una Junta Electoral, sin compromisos políticos es casi imposible en este país, no es ningún secreto, entonces no entiendo porque insistir en poner el tema en el tapete si al final, los
partidos se terminaran repartiendo los asientos, solo toca ver si Luis, se le duerme a Hipólito, en esto también.
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